Si hay algo a lo que temen las personas que se atreven a entregar el corazón y compartir una vida en pareja, es a caer en lo mismo: estar sólo por estar, levantarse cada mañana y despertar al lado de alguien que ya no conocen, no tienen nada nuevo por hacer, viven de los recuerdos del noviazgo, de aquella vez que se sintieron el uno para el otro. Ya no recuerdan la última vez que salieron juntos o ese revoloteo en el estómago al sentir su mano.

MIRA ESTA IMPACTANTE HISTORIA:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here